La energía fotovoltaica es la transformación de los rayos del sol en electricidad, a través de tecnología solar basada en el efecto fotovoltaico.

Esta sucede cuando la luz solar incide sobre una celda solar, y los fotones que colisionan con el material semiconductor desprenden al electrón del átomo. Resultando en una corriente eléctrica que puede ser utilizada como fuente de energía para alimentar la demanda energética de una vivienda.

Los paneles solares son los equipos utilizados para que la energía solar se convierta en eléctrica.

Estos paneles están repletos de células hechas de materiales semiconductores; como el silicio. Es importante saber aprovechar la naturaleza de estos componentes para optar por un mejor servicio eléctrico.

Existen tres tipos de paneles solares: Los fotovoltaicos, que generan electricidad suficiente para cubrir las necesidades del hogar; los térmicos, que absorben el calor del sol y luego canalizan esa energía en otras aplicaciones; y los termodinámicos, que funcionan indiferentemente de las variaciones meteorológicas. Por lo tanto, seguirán produciendo energía aún si no hay luz del día.

Dicho de otra forma, un panel solar es una plataforma que posee muchas células solares. Mientras más de estas tenga, mayor será la corriente eléctrica producida.

Es importante tener una batería para paneles solares que pueda almacenar toda la carga generada. Luego de esto, se debe utilizar un inversor de cargas para adaptar el voltaje.

La energía solar fotovoltaica es inagotable dado que al sol le quedan millones de años de existencia.

Además, no contamina ni genera gases de invernadero. La tecnología solar es de escaso mantenimiento y pueden durar por hasta 10 años. Por otro lado, se contribuye a crear una alternativa sustentable para una comunidad que padezca los males de producción eléctrica tradicional.

Los paneles solares son ideales para zonas alejadas que presenten problemas con el tendido eléctrico. Un usuario que posea paneles solares, puede vender la carga almacenada a individuos interesados. Aunque, en un principio, adquirir los paneles puede ser costoso, se debe considerar como una inversión a futuro; pues se estará ahorrando años de facturas por electricidad. Estos son fáciles de mantener y tienen una vida útil superior a los 10 años.

Finalmente, con el pasar de los años, la ciencia se ha encargado de encontrar muchos más usos para la tecnología solar fotovoltaica. Abastecer pueblos, iluminar vías, cargar dispositivos o instalarlo en los medios de transporte.

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