La radiación solar es una fuente de energía renovable y limpia que, desde hace unos años, le ha hecho la competencia al emporio eléctrico mundial.

Esta energía es limpia; por lo tanto, no es contaminante y significa un gran avance hacia un mundo ecológico e independiente de los carburos combustible fósil. Se le conoce como energía solar, y esta se divide en dos categorías: Activa y pasiva.

La energía solar pasiva es, nada más y nada menos, que el aprovechamiento directo de las radiaciones solares, a través de materiales de construcción que permitan el paso de luz solar y absorban el calor para generar calefacción. Son elementos baratos y ahorrativos que promueven un ambiente no contaminado.

Por otro lado, la energía solar activa es aquella que se obtiene por medio de tecnología solar. Como paneles solares fotovoltaicos, entre otras herramientas; cuya finalidad es transformar la radiación del sol en energía eléctrica, la cual recibe el nombre de energía fotovoltaica.

Estos paneles están conectados a una fuente de almacenamiento que, a su vez, está enlazada con un inversor que modifica el voltaje de origen para adaptarlo al voltaje que necesita una vivienda para funcionar.

También, la energía solar activa hace uso de artefactos tecnológicos; como los calentadores solares o paneles térmicos para absorber el masivo calor del sol para convertirlo en calefacción para distintas actividades; tales como calentar agua sanitaria para la comunidad, generar calefacción en el hogar o cocinar alimentos. A esto se le conoce como energía térmica.

Estos equipos adquieren constantemente notoriedad. Por la simple razón de su eficiencia como alternativa eléctrica. La tecnología solar se adapta en cualquier parte del mundo, y son en extremo beneficiosos para países en vías de desarrollo, donde los cableados eléctricos no son suficientes o nulos. Los paneles solares pueden ser utilizados para el alumbrado público, y transmitir corriente a la maquinaria que lo necesite. El mantenimiento de esta tecnología es sencillo y tiene una vida útil de 10 años.

Así también, la energía calórica es utilizada para activar mecanismos industriales. Por ejemplo; el bombeo de agua hacia las comunidades. Dicho proceso térmico asegura una dotación de agua caliente para viviendas y centros de salud. Tanto los paneles fotovoltaicos como los térmicos pueden ser redirigidos en otras direcciones para captar con mayor precisión la incidencia del sol para proveer un mejor sistema eléctrico.

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