Desde la antigüedad, la humanidad se ha beneficiados de la luz y el calor solar. Lo que ha permitido miles de años de evolución en la sociedad.

La energía solar se divide en dos categorías: Activa y pasiva. La activa; es la más conocida por gran parte de los usuarios. Es aquella recibida por los paneles solares, térmicos o paneles fotovoltaicos; con el objetivo de crear electricidad y calefacción.

Por otro lado; se conoce como energía solar pasiva; al aprovechamiento directo de las radiaciones solares dentro de alguna obra de trabajo.

Aunque la energía solar pasiva no requiere de ningún tipo de tecnología solar para ser utilizada, sí es necesario tomar ciertas medidas en consideración para alguna edificación nueva que desee beneficiarse de la potencia del sol.

Por ejemplo, se deberán obtener materiales de construcción que puedan aprovechar al máximo la luz solar. Este es el caso de ventanas, ventanales o techos livianos que permitan pasar suficiente iluminación al interior del recinto.

Otro punto a tomar en cuenta es la utilización de materiales fundamentales como el hormigón o los ladrillos, pues estos son capaces de absorber el calor y ayudan a mantener un ambiente cálido durante temporadas de invierno y una temperatura fresca durante el verano.

Saber elegir qué elementos utilizar para la construcción de una casa o edificio representa un ahorro en gastos de aire acondicionado o artefactos de calefacción. Además que corta la necesidad de iluminación artificial.

Asimismo, un dato fundamental para un aprovechamiento óptimo de la energía solar pasiva, es realizar un estudio de las condiciones climatológicas donde se planea construir. Esto debido que la posición y zona geográfica juegan un papel importante a la hora de idear una edificación que pueda beneficiarse de la energía solar pasiva, o bien, si se desea adaptar una vivienda ya construida.

La tendencia por utilizar estas construcciones amigables con el medio ambiente va en aumento. Gracias a que el costo de los materiales es razonablemente más económico y porque estos tipos de hogares no influyen negativamente en la naturaleza. No generan contaminación ni gases de invernadero. Además el mantenimiento es sencillo y sin mayor gasto. Por otro lado, y como ya se mencionó anteriormente; estas obras de arquitectura representan un ahorro tanto energético como monetario. Pues todo lo necesario para subsistir se obtiene de una fuente natural y gratuita; el sol.

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